CaseyGerry
CASEY GERRY SCHENK FRANCAVILLA BLATT & PENFIELD, LLP
Dedicados a la busca de la justicia desde 1947
El Daño cerebral traumático
Un aspecto global del daño cerebral traumático
El cerebro nos da a los seres humanos la identidad y habilidad de pensar, y el mismo controla todas las funciones del cuerpo. Es verdaderamente el órgano más esencial de nuestros cuerpos. Es enormemente complejo, transfiriendo millones de mensajes y señales. Un daño cerebral traumático (TBI) le perjudica la habilidad del cerebro de organizar el flujo de información y las señales, generalmente dando como resultado algún grado de incapacidad. Los daños cerebrales traumáticos generalmente resultan de una concusión, un golpe a la cabeza lo suficiente enérgico como para causar trauma, y subsiguiente daño a alguna parte del cerebro.
El daño cerebral traumático puede resultar de una fractura o una penetración de la caja craneana. El daño al cerebro puede ocurrir en el instante que la cabeza impacte una superficie dura, y también puede ocurrir más tarde, cuando la inflamación o sangre dentro del cerebro le imponga presión sobre las estructuras del cerebro.
TBI también puede resultar de un daño cerebral cerrado en el cual no se penetrase la caja craneana. Un daño cerebral cerrado a menudo ocurre cuando hay una rápida desaceleración o aceleración de la cabeza, como en los casos de un latigazo o el "síndrome de niño sacudido". Con los daños cerebrales cerrados, generalmente no hay muestras obvias de sangre o daños externos.
Después de un daño cerebral traumático, un mejoramiento significante continuará por16 a 22 meses después del accidente. Para un año y medio o dos años pos trauma, una persona en gran parte se hubiese estabilizado. Cualquier recuperación que la persona hubiese logrado para aquel entonces tal vez será lo mejor que se pudiese esperar. Por el resto de la vida, una persona que ha sostenido un TBI, junto con los que son responsables de su cuidado, tendrá luchar con las limitaciones de su recuperación. Es crítico que los daños y déficits de la víctima sean cuidadosamente evaluados, para que se pueda desarrollar un plan de rehabilitación y cuidado, incluso un estimado realista de los gastos de toda una vida.